La estructura de la
tierra
La
Tierra esta dividida en tres capas: la corteza, el manto y el núcleo. La
corteza es la parte más superficial del planeta y en ellas se distinguen la
corteza continental y la oceánica. La continental tiene un grosor medio de 30 a
40 kilómetros y la oceánica tiene un espesor mucho menor, de entre 5 y 9
kilómetros. La segunda capa es el manto, que se extiende desde la corteza hasta
llegar a unos 2.900 kilómetros de profundidad. Se cree que en la constitución
de esta zona intervienen fundamentalmente las peridotitas, rocas compuestas de
oxígeno, silicio, hierro y magnesio, entre otros elementos. Por último, se
encuentra el núcleo que se extiende desde el manto hasta el centro del planeta
a 6.371 Km. de profundidad, y esta compuesto fundamentalmente de hierro.
La
corteza del planeta Tierra está formada por placas que flotan sobre el manto,
una capa de materiales calientes y pastosos que, a veces, salen por una grieta
formando volcanes.
La densidad y la presión aumentan hacia el centro de la Tierra. En el núcleo
están los materiales más pesados, los metales. El calor los mantiene en estado
líquido, con fuertes movimientos. El núcleo interno es sólido.
Las fuerzas internas de la Tierra se notan en el exterior. Los movimientos
rápidos originan terremotos. Los lentos forman plegamientos, como los que
crearon las montañas.
El rápido movimiento rotatorio y el núcleo metálico generan un campo magnético
que, junto a la atmosfera, nos protege de las radiaciones nocivas del Sol y de
las otras estrellas.
Capas
de la Tierra
Desde
el exterior hacia el interior podemos dividir la Tierra en cinco partes:
Atmósfera:
Es la cubierta gaseosa que rodea el cuerpo sólido del planeta. Tiene un grosor
de más de 1.100 km, aunque la mitad de su masa se concentra en los 5,6 km más
bajos.
Hidrósfera: Se compone principalmente de océanos, pero en sentido estricto
comprende todas las superficies acuáticas del mundo, como mares interiores,
lagos, ríos y aguas subterráneas. La profundidad media de los océanos es de
3.794 m, más de cinco veces la altura media de los continentes.
Litósfera:
Compuesta sobre todo por la corteza terrestre, se extiende hasta los 100 km de
profundidad. Las rocas de la litosfera tienen una densidad media de 2,7 veces
la del agua y se componen casi por completo de 11 elementos, que juntos forman
el 99,5% de su masa. El más abundante es el oxígeno, seguido por el silicio,
aluminio, hierro, calcio, sodio, potasio, magnesio, titanio, hidrógeno y fósforo.
Además, aparecen otros 11 elementos en cantidades menores del 0,1: carbono,
manganeso, azufre, bario, cloro, cromo, flúor, circonio, níquel, estroncio y
vanadio. Los elementos están presentes en la litosfera casi por completo en
forma de compuestos.